# Tiempos raros
Son tiempos raros. Al parecer, seremos testigos de cambios drásticos en la humanidad; en lo personal, no lo creo, pero no niego que me gustaría verlo. Veremos qué sucede.
Mientras tanto, yo sigo fluyendo, o al menos eso intento. Estuve a la deriva un buen rato; creo que ahora puedo decir que conocí la oscuridad, y que ya estoy en un nuevo amanecer. ¿Me arrepiento de algo? La respuesta sigue siendo: no, todo ha valido la pena. Todo tenía que ser de esa manera, porque la vida es así, porque nada es como uno quiere, sino como debe ser.
Los recuerdos ahí están; los sentimientos cambian, pero se pueden reconocer en su esencia. Yo estoy agradecido con mi vida: he visto mucho, he andado más. No sé qué está por venir, pero lo que sea, será bienvenido.
Hoy puedo mirar hacia atrás y ya no sentir dolor, eso es bueno. Me quedo con lo valioso, con lo que me llena de alegría, con las cosas nuevas. Lo que no fue grato solo fue experiencia; me hizo más humano, pero sobre todo, me hizo sentirme vivo.
Hoy estoy agradecido, y sé que eso me acompañará por el resto de mi vida: agradecer haberte conocido. Tal vez el mundo que conocimos efectivamente cambie muy pronto, pero lo bailado, ya nadie nos lo quita.